La Clase SL gana la carrera antes de empezarla. Porque sabe
combinar mejor que ningún otro descapotable un máximo
rendimiento técnico con un diseño de excepcional
dinamismo. Y con ello enlaza perfectamente con el legado
de sus antepasados.
Un vehículo legendario desde hace 50 años,
y ahora más que nunca. Los orígenes de la Clase
SL se remontan al año 1954: el 300 SL Alas de Gaviota
de Mercedes-Benz causó sensación en su día,
abriendo un nuevo capítulo en la historia de los deportivos.
Desde entonces, la Clase SL es símbolo de atractivo
y pasión, y ejerce una irresistible fascinación
en todo el mundo. Sin duda, la Clase SL es uno de los pocos
mitos vivientes del ramo de la automoción.
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